Entrevistas sobre aliens, illuminatis y la Realidad obvia del mundo actual, parasitado POR UNA PSICOPATCORACIA ANUNNAKI por la que encima pagas impuestos para que te roben, engañen, exploten y maten.
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Desconocida para el gran público, la Ingeniería Social es una ciencia a caballo entre la psicología de masas, sociología, antropología, semiótica y los medios de comunicación, cuyo objetivo es generar tendencias que cambien la Opinión Pública sobre un determinado tema.
Sus orígenes recientes se encuentran en el sobrino de Sigmund Freud, Edward Bernays, y en su mejor discípulo, el Ministro de la Propaganda nazi, Goebels, quienes utilizaron los nacientes medios de comunicación de masas para adoctrinarlas en lo que debían pensar. La participación de Estados Unidos en la dos guerras mundiales, por ejemplo, se logró por medio de esta “ingeniería del consentimiento”, que consiste en “crear un enemigo”.
A lo largo de estas páginas aprenderéis cómo funciona la Ingeniería Social y cómo se crea una histeria colectiva por medio de la manipulación de los datos: en este caso, con el objetivo de hacer creer a las mujeres que los hombres las odiamos y que deseamos someterlas. Una estupenda cortina de humo para que, mientras tanto, los banqueros que han creado esta crisis socaven nuestras libertades y anulen el compromiso y la unidad de la sociedad ante sus atropellos a nuestros derechos.
Este libro es el primero en el mundo sobre la Ingeniería Social como ciencia en sí misma; el primero que lo lleva como título y el primero que desentraña pormenorizadamente los entresijos de esta técnica para crear la guerra de sexos. (Quitando a Bernays y Goebels, claro). Psicología, semiótica, medios de comunicación, sociología, derecho, películas, canciones e incluso… ¡biología! se concitan en este libro cuyo regalo final es destruir los fantasmas que han impedido (en pasado) que las almas gemelas no sólo se encontraran sino que permanecieran juntas.
El libro se puede encontrar en las librerías de toda España pero el autor lo vende directamente desde periodico@rafapal.com al precio de 14 euros. / http://www.rafapal.com
Barcelona 7 de Marzo de 2013
Grabación y Edición del video: http://www.lacajadepandora.eu
Música: Gustavo Pol http://www.musicadelser.com

No busques trabajo. Así te lo digo. No gastes ni tu tiempo ni tu dinero, de verdad que no vale la pena. Tal como está el patio, con uno de cada dos jóvenes y casi uno de cada tres adultos en edad de dejar de trabajar, lo de buscar trabajo ya es una patraña, un cachondeo, una mentira y una estúpida forma de justificar la ineptitud de nuestros políticos, la bajada de pantalones eurocomunitaria y lo poco que les importas a los que realmente mandan, que por si aún no lo habías notado, son los que hablan en alemán.
No busques trabajo. Te lo digo en serio. Si tienes más de 30 años, has sido dado por perdido. Aunque te llames Diego Martínez Santos y seas el mejor físico de partículas de Europa. Da igual. Aquí eres un pringao demasiado caro de mantener. Dónde vas pidiendo nada. Si ahí afuera tengo a 20 mucho más jóvenes que no me pedirán más que una oportunidad, eufemismo de trabajar gratis. Anda, apártate que me tapas el sol.
Y si tienes menos de 30 años, tú sí puedes fardar de algo. Por fin la generación de tu país duplica al resto de la Unión Europea en algo, aunque ese algo sea la tasa de desempleo. Eh, pero no te preocupes, que como dijo el maestro, los récords están ahí para ser batidos. Tú sigue esperando que los políticos te echen un cable, pon a prueba tu paciencia mariana y vas a ver qué bien te va.
Por eso me atrevo a darte un consejo que no me has pedido: tengas la edad que tengas, no busques trabajo. Buscar no es ni de lejos el verbo adecuado. Porque lo único que te arriesgas es a no encontrar. Y a frustrarte. Y a desesperarte. Y a creerte que es por tu culpa. Y a volverte a hundir.
No utilices el verbo buscar.
Utiliza el verbo crear. Utiliza el verbo reinventar. Utiliza el verbo fabricar. Utiliza el verbo reciclar. Son más difíciles, sí, pero lo mismo ocurre con todo lo que se hace real. Que se complica.
Da igual que te vistas de autónomo, de empresario o de empleado. Por si aún no lo has notado, ha llegado el momento de las empresas de uno. Tú eres tu director general, tu presidente, tu director de marketing y tu recepcionista. La única empresa de la que no te podrán despedir jamás. Y tu departamento de I+D (eso que tienes sobre los hombros) hace tiempo que tiene sobre la mesa el encargo más difícil de todos los tiempos desde que el hombre es hombre: diseñar tu propia vida.
Suena jodido. Porque lo es. Pero corrígeme si la alternativa te está pagando las facturas.
Trabajo no es un buen sustantivo tampoco. Porque es mentira que no exista. Trabajo hay. Lo que pasa es que ahora se reparte entre menos gente, que en muchos casos se ve obligada a hacer más de lo que humanamente puede. Lo llaman productividad. Otra patraña, tan manipulable como todos los índices. Pero en fin.
Mejor búscate entre tus habilidades. Mejor busca qué sabes hacer. Qué se te da bien. Todos tenemos alguna habilidad que nos hace especiales. Alguna singularidad. Alguna rareza. Lo difícil no es tenerla, lo difícil es encontrarla, identificarla a tiempo. Y entre esas rarezas, pregúntate cuáles podrían estar recompensadas. Si no es aquí, fuera. Si no es en tu sector, en cualquier otro. Por cierto, qué es un sector hoy en día.
No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.
No busques trabajo. Mejor busca a un ingenuo, o primer cliente. Reduce sus miedos, ofrécele una prueba gratis, sin compromiso, y prométele que le devolverás el dinero si no queda satisfecho. Y por el camino, gánate su confianza, convéncele de que te necesita aunque él todavía no se haya dado cuenta. No pares hasta obtener un sí. Vendrá acompañado de algún pero, tú tranquilo que los peros siempre caducan y acaban cayéndose por el camino.
Y a continuación, déjate la piel por que quede encantado de haberte conocido. No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Hazle creer que eres imprescindible. En realidad nada ni nadie lo es, pero todos pagamos cada día por productos y servicios que nos han convencido de lo contrario.
Por último, no busques trabajo. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender. Intenta no venderte y estarás mucho más cerca de que alguien te compre de vez en cuando. Ah, y olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. Intenta gastar menos de lo que tienes. Y sobre todo y ante todo, jamás te hipoteques, piensa que si alquilas no estarás tirando el dinero, sino comprando tu libertad.
Hasta aquí la mejor ayuda que se me ocurre, lo más útil que te puedo decir, te llames David Belzunce, Enzo Vizcaíno, Sislena Caparrosa o Julio Mejide. Ya, ya sé que tampoco te he solucionado nada. Aunque si esperabas soluciones y que encima esas soluciones viniesen de mí, tu problema es aún mayor de lo que me pensaba.
No busques trabajo. Sólo así, quizás, algún día, el trabajo te encuentre a ti.
La Corte Suprema estadounidense le dio la razón a la multinacional Monsanto y declaró que un granjero de Indiana es culpable de robo de semillas.
De acuerdo a la Corte Suprema de Estados Unidos es ilegal que un agricultor haga copias de sus semillas, por la cuales pagó, si estas han sido genéticamente modificadas -y patentadas- por el gigante de los transgénicos Monsanto. El fallo se convirtió en un triunfo para la empresa y sus semillas de soja con genes que las hacen resistentes al herbicida RoundUp (de la misma compañía).
El agricultor de Indiana le compró a un proveedor secundario una dotación mixta de semillas de soja, luego aplicó el herbicida para eliminar aquellas plantas que no eran resistentes a RoundUp y guardó las nuevas semillas obtenidas para replantarlas. Dentro de la lógica de Monsanto (y de los jueces de la Suprema Corte), tras todo ese trabajo las semillas obtenidas son propiedad de Monsanto y multó al agricultor a pagar 84.000 dólares.
En un fallo unánime de 9 contra 0, la Corte Suprema dictaminó que el agricultor había violado las patentes de Monsanto y su acuerdo con los clientes para que cada vez que necesiten sembrar vuelvan a comprar nuevas versiones de las semillas transgénicas, en lugar de juntar las semillas que se obtienen de las temporadas pasadas.
El granjero Vernon Hugh Bowman, de 75 años, argumentó que sus acciones eran legales bajo la doctrina de “agotamiento de patentes“, que da al cliente el derecho a revender un ítem patentado sin temor de cometer una infracción, siempre y cuando la semilla haya sido comprada legalmente en primer lugar. Para el Tribunal Supremo (y no quiero ni pensar en el dinero que corrió por ahí para un veredicto 9-0) las cosas son distintas y afirmó con vehemencia que “el agotamiento de patentes no permite que un agricultor reproduzca las semillas patentadas a través de la siembra y recogida sin la autorización del titular de la patente”.
Como los veredictos en Estados Unidos marcan precedente, es probable que Monsanto se dedique a ampliar sus arcas demandando granjeros durante un buen tiempo.
Links:
- Corte Suprema de EE.UU se pronunciará sobre patentes Monsanto
- Apoya a los agricultores familiares contra Monsanto
- Empresas semilleras de Monsanto y las que venden sus semillas
- Otra impresentable jugada de Monsanto
Fuente: Supreme Court rules in favor of Monsanto, says farmer violated seed patents(The Verge)
Ahora la empresa busca aprovecharse de algunas leyes y obtener la patente de alimentos tradicionales como el brocoli y melón.
La empresa de alimentos transgénicos más grande del mundo que ha esparcido sus semillas y cobrado los derechos de esta en casi todos los países hoy vuelve atacar de una manera mucho más ruin. Aprovechándose de varios vacíos legales de las leyes de la Unión Europea, la transnacional está intentando patentar las semillas tradicionales de brócoli, pepinos y melones entre otros ¿Qué les parece?
Ante el peligro que presenta Monsanto para la industria del alimento y las libertades que tiene el hombre de cosechar. Políticos, agricultores y diversos movimientos de Europa pretenden difundir las intenciones de la empresa de nanotecnología para frenarla antes que sea demasiado tarde.
La organización activista online Avaaz, que lleva cerca de 1.832.000 firmas para exigir a las autoridades de Francia, Alemania, Países Bajos y la convención Europea de Patentes que modifiquen esos “vacíos legales” y detengan la privatización de la agricultura. Esta es su demanda:
“Como ciudadanos comprometidos, les instamos a tomar la iniciativa para modificar la ley de patentes de la UE pidiendo al Consejo de Administración dela Oficina Europea de Patentes que elimine los vacíos legales que permiten a las empresas patentar variedades de plantas y métodos de cultivo convencionales. Se necesitan prohibiciones y salvaguardas claras y efectivas para proteger a los consumidores, a los agricultores y a los criadores de semillas del asalto corporativo a nuestra cadena alimentaria.”
La meta de la organización es llegar a los 2 millones de firmas, sin quieres ser parte de la defensa a la comida, puedes firmar en la pagina de AVVAZ.
Links:
- Confirman que herbicida de Monsanto podría alterar el cuerpo de los anfibios
- Lo que debes saber sobre los transgénicos
- Francia planea solicitar que se prohíban trasgénicos agrícolas a nivel europeo
Fuente: Monsanto vs. La Madre Tierra (AVVAZ.org)
Si existe un lugar ultra secreto en el mundo, es sin lugar a dudas, Área 51, una enorme extensión de terreno del tamaño de Suiza donde presuntamente se están efectuando investigaciones secretas sobre aparatos de tecnología extraterrestre.
Muy poco sabemos sobre ese enigmático lugar, pero en el siguiente vídeo, hablaremos sobre las declaraciones que un físico que trabajo dentro de sus instalaciones dijo sobre ellas, dando impresionantes datos sobre lo que allí está sucediendo.
En el siguiente videoprograma hablamos sobre Área 51 y las impresionantes declaraciones de Robert Lazar quien en palabras de Vicente Fuentes, nos relata su sorprendente historia.
Solo observe cuanta restriccion en el lugar. Y si no hay nada porque tanta prohibicion?
Será asi?











